COMPARACIONES ENTRE CREATIVOS

Ser creativo puede ser muy emocionante, pero también puede convertirse en algo agotador cuando empezamos a compararnos con los demás. Hoy en día estamos rodeados de inspiración por todos lados. Basta con abrir Instagram, Pinterest o Behance para encontrarnos con ilustraciones increíbles, identidades visuales impecables y proyectos que parecen perfectos. Aunque muchas veces ver el trabajo de otros puede motivarnos, también puede hacer que dudemos de nuestras propias capacidades.

Como estudiante de diseño, debo admitir que más de una vez he pensado que mis trabajos no son tan buenos al compararlos con los de otras personas. A veces parece que todos avanzan más rápido, tienen más talento o dominan herramientas que uno apenas está aprendiendo. Sin darnos cuenta, la comparación se vuelve un hábito silencioso que puede afectar nuestra confianza y nuestra manera de crear.

Creo que compararnos es algo natural, todos, en algún momento, lo hacemos. El problema aparece cuando dejamos que esas comparaciones definan nuestro valor como creativos. Es fácil olvidar que detrás de cada proyecto que vemos hay horas de práctica, errores, intentos fallidos y procesos que muchas veces no se muestran en redes sociales.

Vivimos en una época donde estamos constantemente expuestos al trabajo de otras personas. Muchas veces solo vemos el resultado final, el logo perfecto, la ilustración impecable o la publicación llena de comentarios positivos. Lo que no vemos son las veces que esa persona borró y volvió a empezar, las dudas que tuvo o el tiempo que le tomó llegar a ese nivel.

Pienso que una de las consecuencias más fuertes de compararnos es que dejamos de disfrutar nuestro propio proceso. En lugar de enfocarnos en aprender y mejorar poco a poco, comenzamos a preguntarnos por qué no somos igual de buenos que alguien más. Incluso podemos sentir que no somos lo suficientemente creativos o que no pertenecemos a este mundo, cuando en realidad todos estamos aprendiendo a nuestro propio ritmo.

También creo que la comparación puede hacernos perder nuestra esencia. Cuando admiramos demasiado el trabajo de otros, existe el riesgo de querer hacer exactamente lo mismo para alcanzar ese nivel de reconocimiento. Sin embargo, una de las cosas más valiosas de la creatividad es precisamente la capacidad de aportar una mirada diferente. Lo que para alguien puede parecer un defecto o una falta de experiencia, para otra persona puede convertirse en un estilo propio.

Eso no significa que debamos dejar de inspirarnos en otros creativos. Al contrario, observar el trabajo de quienes admiramos puede enseñarnos nuevas técnicas, motivarnos a salir de nuestra zona de confort y recordarnos hasta dónde podemos llegar. La diferencia está en usar esa admiración como inspiración y no como una razón para castigarnos o sentirnos menos.

Después de reflexionar sobre este tema, creo que las comparaciones sí pueden convertirse en un enemigo silencioso para quienes trabajamos o estudiamos áreas creativas. Muchas veces aparecen sin que nos demos cuenta y terminan afectando nuestra confianza, nuestra motivación e incluso la forma en la que vemos nuestro propio trabajo.

Sin embargo, también he entendido que cada creativo tiene un camino diferente. Todos empezamos desde lugares distintos, aprendemos a ritmos distintos y desarrollamos habilidades con el tiempo. Compararnos ocasionalmente puede ser inevitable, pero no debería convertirse en la medida con la que evaluamos nuestro talento.

Al final, creo que la persona con la que realmente vale la pena compararnos es con nosotros mismos, con la versión que éramos hace unos meses o hace unos años. Reconocer nuestros avances, por pequeños que parezcan, también es una forma de valorar nuestro esfuerzo y recordar que la creatividad no es una carrera para ver quién llega primero, sino un proceso constante de aprendizaje y crecimiento.

Referencias.

Osorio Porras, J. (2023). Hiperconectividad y creatividad.    https://digibug.ugr.es/handle/10481/111817

Admin, & Admin. (2022b, febrero 17). ¿Qué es el síndrome del impostor? - Gaceta UNAM. Gaceta UNAM. https://www.gaceta.unam.mx/que-es-el-sindrome-del-impostor/

Curto, I. E. (2025, 17 noviembre). La (mala) costumbre de compararnos con los demás - Psania. Psania. https://www.psania.com/la-mala-costumbre-de-compararnos-continuamente-con-los-demas